Cuando el “chirp” mandaba, fue en una época en que este número —152*1021827*1— era más que un contacto. Era identidad. Era presencia. Era el sonido seco del “chirp” anunciando que alguien quería hablarte… y que la conversación empezaba al instante. Antes de que las redes sociales nos inundaran de mensajes y antes de que los teléfonos fueran pequeñas computadoras en el bolsillo, Nextel dominaba un territorio muy específico: la comunicación…