Cada año llega el mismo aviso institucional, acompañado de infografías coloridas y recordatorios oficiales: “Adelanta tu reloj una hora”. Y cada año ocurre lo mismo. Millones de personas buscan el celular, miran la pantalla… y descubren que el teléfono ya hizo el trabajo solo.
El horario de verano es uno de esos rituales modernos que sobreviven más por costumbre que por entusiasmo. Nació con una lógica muy concreta: aprovechar mejor la luz solar y ahorrar energía. En tiempos donde la iluminación eléctrica era un gasto considerable, mover el reloj parecía una idea brillante. Literalmente.
Pero en la vida cotidiana el cambio de hora se siente más como una pequeña sacudida al organismo. Dormir menos, levantarse con el cuerpo confundido, llegar tarde el primer lunes o preguntarse por qué de pronto el amanecer parece haber decidido tomarse vacaciones. El reloj cambia, pero el cuerpo humano no lo hace tan fácilmente.
En Baja California, como en otros lugares fronterizos, el ajuste horario tiene además un componente práctico: mantener sincronía con la dinámica económica y comercial de Estados Unidos. No es un simple capricho burocrático; responde a la realidad de una región donde la economía, el comercio y la vida cotidiana cruzan la frontera todos los días.
Sin embargo, el anuncio oficial siempre suena más solemne de lo que realmente es. Al final, mover el reloj no transforma la realidad económica ni resuelve los problemas de fondo. No baja la inflación, no mejora el tráfico y definitivamente no arregla el insomnio del domingo por la noche.
Lo que sí hace es recordarnos algo curioso: que el tiempo, ese concepto que creemos tan exacto, también es una convención humana. Un acuerdo colectivo para ordenar la vida.
Así que este ocho de marzo, cuando llegue el momento de adelantar el reloj una hora, no se trata solo de mover las manecillas. Es otro pequeño recordatorio de que la sociedad funciona gracias a esos acuerdos invisibles que nos permiten coordinar la vida diaria.
Aunque, seamos honestos: el verdadero reto no es adelantar el reloj.
Es adelantar el ánimo para levantarse el lunes una hora antes.
Todos los mexicanos atrasaron su reloj por última vez el 30 de octubre de 2022.
El pleno del Senado aprobó, con 56 votos a favor y 29 en contra, la eliminación del horario de verano, poniendo fin a una etapa de 26 años en la que el país estuvo sujeto a la medida impuesta en 1996 bajo el gobierno de Ernesto Zedillo.
Esto significó que el 30 de octubre de 2022 fue la última vez que todos los mexicanos tuvieron que atrasar su reloj.
La Ley de los Husos Horarios en los Estados Unidos Mexicanos, aprobada por el pleno, determinó que en territorio nacional habrá un horario estándar que se establecerá de acuerdo con las zonas horarias. Únicamente se aplicará un horario estacional para los estados y municipios de la frontera norte.
Rocío Adriana Abreu Artiñano, presidenta de la Comisión de Energía en el Senado, defendió la eliminación toda vez que, apuntó, su objetivo inicial, que fue el ahorro de energía, no se cumplió.
“Desde el establecimiento hasta 2021, los ahorros energéticos han representado menos del uno por ciento respecto a las energías que se consumen cada año, es decir, no se ha cumplido el objetivo para el que fue creado”, señaló Abreu.
Por su parte, la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, se manifestó en contra al argumentar que la eliminación del horario de verano afectará directamente en la salud de los mexicanos, así como en la incidencia delictiva.
“Se reduce la obesidad infantil porque tienes más horas de luz donde las mujeres y niños pueden estar en el parque. Se reduce la violencia, hay menos incidencia delictiva (…) Además, se resuelven problemas de depresión porque hay más horas de luz”.
En su turno, Felix Salgado Macedonio de Morena, defendió la propuesta y reprochó que más de dos décadas el país no ha tenido un ahorro de energía.
“En 1996 fue aprobado este nefasto horario de verano, 26 años después por fin llegó la justicia. ¿Qué decía Ernesto Zedillo? Decía que habría ahorro de energía y económico, argumentaban tantas sandeces y que nos iba a ir bien, está comprado que desde 1996 al 2022 ni siquiera hubo el uno por ciento de ahorro, ni en energía, ni en economía, totalmente falso”.
El dictamen precisa que en frontera norte del territorio nacional se aplicará un horario estacional: Para los municipios de Acuña, Allende, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Morelos, Nava, Ocampo, Piedras Negras, Villas Unión y Zaragoza, en Coahuila de Zaragoza; Anáhuac, Nuevo León; Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Gustavo Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros, en Tamaulipas, se aplica el meridiano 75 grados al oeste de Greenwich. Para Baja California se aplica el meridiano 105 grados al oeste de Greenwich.
Fuente: El Financiero
Horario de verano es eliminado en México; el Senado lo aprobó – Uno TV https://t.co/RjPcdT66RG
— gailfox_v (@GailfoxV) October 26, 2022
El #HorarioDeVerano en #México fue eliminado de manera definitiva https://t.co/6Lu45a0YUC
— Diario de Xalapa (@DIARIODE_XALAPA) October 26, 2022




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